jueves, 4 de noviembre de 2010

Inteligencia Creadora.

Inteligencia Creadora
Jorge Alberto Pérez Salazar.

1 Anota 5 razones por las que es importante para el artista tener un proyecto creador
2 Explica cómo puedes usar el proyecto creador con tus alumnos
3 ¿Por qué la libertad es tan importante para la creación artística?

1.    El Artista necesita tener proyectos creativos pues las creaciones no vienen como ocurrencia sino como labores de pensamiento articulado, (aunque pienso que las ocurrencias están muy mal vistas y no gozan de muy buena reputación, sobre todo en la casa de la razón y descarta otras posibilidades de creación. Todo crece y se transforma si se le permite), donde el proceso de elaboración es necesariamente el que lleva a un proyecto masticado, entendido y disfrutado con el don de la imaginación, el tiempo, el pensamiento, la duda y las emociones, que al final son parte fundamental de las creaciones y aunque muchas veces no se vean a simple vista son estas las puntadas que hilan los trazos que podemos ver como producto creativo.
Al mismo tiempo pienso que un artista… más bien un creador, vive y disfruta de hacer proyecciones todo el tiempo. La vida la vive igual pero distinta, se divierte haciendo ejercicios mentales de proyecciones, articulaciones, intenciones y realizaciones posibles e imposibles de las superficies que ocultan las grandes profundidades por las que navega sensiblemente.

2.    El proceso de enseñanza aprendizaje es en sí un acto creativo, donde todos los participantes, alumnos y maestros así como directivos necesitan tener un tipo de claridad en los fines educativos y artísticos. Son varios y muy cambiantes los sentidos pedagógicos, donde el maestro necesita cambiar con las ideas y modificarse con los tiempos para avanzar con modelos educativos que vayan dialogando con los modos y que enriquezcan el continuo de los alumnos y al maestro mismo. La dificultad está en poder visualizar los fines de la educación como los principios que rijan el pensamiento educativo. De igual forma los principios artísticos van cambiando con los tiempos y muchas veces estos rebasan el sentido educativo que no los comprende e intenta justificarse a la luz de la razón objetiva y determinante. Por eso es muy necesario crear la idea y la sensación de escuelas con proyectos diversos que estimulen un pensamiento móvil y creativo.
Parece que las escuelas son edificios con ideas cerradas y acabadas, pero no siempre es así y los maestros necesariamente tenemos que trabajar en ambientes menos correctos o correctivos, para que sean más imaginados y más reales, donde los alumnos no sólo oigan lo que el maestro tenga que decir, sino donde los alumnos estén cada vez más involucrados en su proceso de formación y que sean ellos mediante su propia experiencia los que vayan definiendo creativa y responsablemente su proceso. Para esto es necesario que el proceso sea un fenómeno vivo y abierto, donde los alumnos puedan presentir los fines y tener direcciones más o menos claras y no metas rígidas que los apoyen a elaborar sus propios discursos, que al final serán los discursos que rijan el fenómeno artístico.
La idea o la sensación de estar dentro de un proyecto permiten a los alumnos sentir que son parte de algo y  sienten que las experiencias que tengan también son muy importantes. Los principios son los fines. Proyectar y trayectar. Trazar caminos para andarlos.

3.    El proceso creativo no depende de recetas preestablecidas para que se dé. Por lo tanto considero que las personas, todas, necesitan ese ejercicio de libertad para crear.

¿Cómo hablar de la felicidad o la libertad en un ambiente sombrío y cerrado?
¿A quién se le va a ocurrir un proyecto creativo cuando todo está dado y nada es necesario?
Pienso que la necesidad y el darse cuenta, son los principios necesarios para comenzar un acto creativo y que en un ambiente castrante es muy difícil que todos los involucrados puedan moverse creativamente. Aunque en estos ambientes también podemos encontrar particularidades muy sonadas, que pese a estas formas terminan produciendo, aunque casi siempre es en respuesta a ese ambiente cerrado.
Pensar en una escuela de arte me parece muy extraño, sobre todo si las escuelas conservan un sistema escolar donde el acento está en el estímulo de las habilidades y destrezas y la acumulación de información y donde uno se siente extraño al actuar de distinta manera.
Sólo en el ejercicio de la libertad podremos ser libres y sólo siendo libres podremos ser creativos, realmente.
De pronto me encuentro en el salón y sucede un momento único, no buscado, sólo intuido. Esperado. El proyecto no es el momento pero lo permite. ¿Cómo puedo repetir ese momento frente a un espectador? ¿Es menos interesante ese momento no buscado que uno ensayado?

Para hablar de cualquier cosa:
·         Un bailarín termina moviéndose
·         Un pintor terminará plasmando
·         Un músico hará sonidos
·         Un actor hablando
·         Un escritor escribiendo
·         Pero un creador, interpretando de cualquier forma.


Proyecto Ítaca.
Pienso que es de suma importancia trabajar por un proyecto, tener en mente siempre el proyecto como estímulo de entrega, donde la pasión ya no será un fantasma inútil, sino una de las herramientas necesarias para ampliar, dilatar la vida, al fin y al cabo no es vivir más, sino plenamente. Siempre me ha parecido difícil saber cómo y por qué alguien puede interesarse en que las cosas salgan bien y mejor, pienso que esto se debe a que cada vez va siendo más difícil la significación personal, la calidad, el objetivo. Pues cada vez nos debemos más a lo que "las cosas son" y cada vez menos a lo que las cosas pueden ser, entonces actuamos por una cierta inercia ya escondida a nuestra percepción, pues "eso es así". Los códigos de lo que es o no es el arte, tendiendo a vivir económicamente como único norte y prolongando nuestra existencia sólo en el terreno de lo que dejamos atrás de nosotros. 
El proyecto es una idea, la idea es el proyecto, puede ser una manera de vivir, una obra, una compañía, un escrito, puede ser cualquier cosa proyectada en el futuro. Sólo que esto necesariamente tiene que ver con la vida, la creatividad y engloba una amplia visión de estar, plenamente, ir descubriendo lo que la vida es, pero viviéndola.
Yo tengo un proyecto. Proyecto Ítaca.


ÍTACA



Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.
                                                                 Konstantínos Kaváfis.


3 comentarios:

  1. Muy buena la entrada con las reflexiones que hiciste, es verdad que no se puede ir por ahí dando tumbos en espera de que surja, de la nada, el producto creativo, ¿no es cierto? Y bueno, además citas a Kaváfis... Felicidades

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  2. A mí también me encantó que mencionaras a Kavafis, pero no solo eso; tu refrelxión apunta a acabar con esa idea de la escuela como edificio con ideas cerradas.

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  3. Hola Beto
    El valor de un clásico es que a todos nos llega al sentimiento. Kaváfis tiene esa cualidad, nos llega al corazón. Muchas veces en mi vida me repito: lo importante es el camino no llegar, lo más valioso es lo que estoy aprendiendo, lo que estoy viviendo, Ítaca siempre estará ahí. Gracias por compartirnos esta entrada.
    Volviendo al texto, coincido contigo que la libertad creadora es fundamental y también en que la educación puede ser un acto creativo, pero la mayoría de los maestros lo ven como algo rutinario, por eso los maestros de artes sobresalen en una escuela.
    Saludos cordiales
    Mtra. Gloria Elena

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